domingo, 27 de mayo de 2012

Por eso no voy al loquero cap 10

Y de repente....se escucha la puerta de la entrada que se cierra, ambos nos detuvimos en seco, solo nos contemplabamos el uno al otro. Desde abajo se escuchó a mi madre gritar que habia llegado ya, el  asesino guardó su arma y sin importar lo alta que estuviera la ventana se arriesgó a saltar de ella, su aterrizaje produjo un sonido seco, mas sin embargo al asomarme no noté que sufriera daño alguno, vaya eso no era normal y mucho menos que hubiera aterrizado en pie.
                                       Me quede horrorizada por aquel encuentro, tenia mucho miedo pues temia que volviera a terminar lo que hace un rato habia empezado, por la noche comence a llorar, trate de dormir pero era imposible el miedo me habia consumido por completo, mi madre entró corriendo y trató de tranquilizarme, pero era en vano. La mañana siguiente me dijo que me habia hecho una cita con un psicólogo, pues tal vez él sabria calmarme, odiaba los psicologos creian saber todo y era un hecho que me tacharian de loca si le contaba lo sucedido.
                                       No tuve remedio alguno al salir de la escuela, mi madre estaba esperandome para llevarme con el loquero.
-Melanie, no te enojes es por tu bien, verás que despúes de esto estaras mejor-dijo, rompiendo el silencio

-Mamá no estoy loca es solo que han sido demasiadas cosas el último par de meses, que simplemente no supe que hacer en ese momento, estoy perfectamente bien-

-No lo éstas y por lo mismo de los sucesos ocurridos debes de ir, a desahogarte, y perdón por no estar en casa mucho, pero yo he estado llendo con este psicólogo seguro te encantara.

                                          Al llegar a la recepción nos encontramos con que no habia mucha gente, como le habian dicho a mi madre, asi que fui la primera en entrar con el loquero, él al parecer aun no habia llegado, sin embargo el locker que tenia, parecia retener algo pesado, y las puertas amenzaban con que de un momento a otro se derrumbarian, me acerqué un poco más y fue cuando las puertas cumplieron lo prometido, se abrieron dejando asi expuesto el cadaver, que nunca se habia encontrado, desde el día de su muerte, frente a mi estaba el cuerpo de Tamara, no pude evitar dejar escapar un gritó de terror y fue entonces cuando el psicólogo entró por la puerta.....

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