No podía creer la satisfacción que matar a aquella anciana me habia producido, habia sido una experiencia que habia disfrutado, y que ádemas quería repetir, pues la sensación dada no podia explicarse, tanto como el poder que sentì, como la adrenalina y satisfacciòn que en esos momentos me llenaba.
Al parecer los vecinos se habian percatado de que algo extraño estaba sucediendo, por lo que tuvimos que salir inmediatamente de allì, Subimos al carro cerciorandonos de que nadie nos mirara, o que hubiera alguien cerca que la policia pudiera usar como testigo.
-Lo hizo muy bien señorita Dare-dijo Nicholas con admiraciòn.
-Gracias, jòven, espero haya tomado apuntes, para despùes lo haga usted-dije con toda la arrogancia que me fue posible expresar.
<<Fàcil>> no era la palabra que yo usaria para describir lo que hice, màs bien, fue de las cosas mas dificiles que he hecho, matar a la tia favorita de mi mejor amiga, era lo mas bajo que podia haber en este mundo, pero eso no quitaba el hecho de que me hubiera sentido maravillosamente bien.
Manejamos en silencio, no queria pensar en lo que habia hecho por lo bien que se sintiera, deje a Nicholas en el lugar de Èl, y me dirijì a casa, yo iba tranquila sin ninguna alteraciòn, pero una llamada me altero por completo, recordandome que era una basura...
-Melanie, han matado a mi tia Jenovive, te pido vengas porfavor no se que hacer-era la voz de Ana al otro lado de la linea.
-Ana, tranquila, voy para allà, con calma-le dije sofocando las làgrimas que amenazaban con derramarse y quebrar mi voz.
-Esta bien, àdios-
Al llegar vi a Ana tirada al lado de el cuerpo de su tìa, el cual habia matado hace unos momentos. Me acerque a ver el cuerpo poniendo cara de sorprendida, y entonces descubri aquella ya familiar marca de cuerno la cual yo no habìa hecho y dudaba que Nicholas lo hubiera hecho pues estaba a kilometro de allì, y era imposible que en menos de 5 minutos hubiera ido a marcarla, no, aqui habia algo mas y sospechaba que no serìa fàcil encontrar la respuesta....
lunes, 23 de julio de 2012
martes, 10 de julio de 2012
Y había resultado ser divertido...cap 16
Nícholas me acompañó hasta mi carro, e hizo ademán de subirse en el asiento del copiloto.
-Disculpa, pero creo que soy lo suficientemente capaz de hacerlo por mi misma, ¿acaso no conoces mi reputación?-le pregunte con una voz molesta, para que se fuera.
-Si se acerca de tu reputación, pero eso no impide que puedas ser una espía de otro bando
o nos vayas a traicionar, asi que ire contigo.-acto seguido, cerró su puerta.
No dijimos palabra alguna al principio del camino, lo cual me permitío pensar un poco. Nicholas era un asesino, y no sabia cuanta gente habia muerto por su causa, pero no lo podia juzgar, pues yo no sabia bajo que circunstancias lo habia hecho...Y así fue como se rompió el silencio.
-Y tú ¿hace cuanto tiempo que llevas en esto?-pregunté lo mas indiferente posible.
-Pues ya hace unos años, comencé pues mi padre es Él, asi que quiso que empezara desde jóven-
-¿Él?-pregunté extrañada.
-Si, ¿que no se supone todos los grandes asesinos saben de el?-preguntó alzando la ceja
-Claro, solo que no pensé que tuviera hijos-
-Estacionate allí, hemos llegado, ya sabrás tu lo que debes hacer-
Bajamos del auto y pude ver como todo mi cuerpo temblaba ante la situación ante la que me encontraba, no podía matar a nadie, es decir ni siquiera mataba una mosca, pero no podia hecharme atrás no si queria detener todas estas muertes, irónico era que tendría que matar alguna personas para esto. Nícholas caminaba detrás de mi sin hacer sonido alguno, nos adentramos al jardín de la Señora Jenovive, y la encontramos tomando té, se sobresaltó al vernos aparecer de la nada.
A medida que nos acercabamos a ella, ella tenía una expresión de curiosidad tal vez, aunque de tranquilidad a su vez, cuando estabamos a menos de medio metro de ella, Nícholas me puso una daga en mi mano, indicandome que ya era el momento de atacar.
Me acerque tranquilamente, la abrace y fue en ese momento cuando levanté la daga, y sin titubear la pase por el cuello de la anciana, dejandola así sin vida, y su jardín cubierto por un enorme charco colo escarlata.....Mire a Nícholas quien sonreia, y me sorprendí a mi misma haciendo lo mismo, lo había disfrutado y bastante....
-Disculpa, pero creo que soy lo suficientemente capaz de hacerlo por mi misma, ¿acaso no conoces mi reputación?-le pregunte con una voz molesta, para que se fuera.
-Si se acerca de tu reputación, pero eso no impide que puedas ser una espía de otro bando
o nos vayas a traicionar, asi que ire contigo.-acto seguido, cerró su puerta.
No dijimos palabra alguna al principio del camino, lo cual me permitío pensar un poco. Nicholas era un asesino, y no sabia cuanta gente habia muerto por su causa, pero no lo podia juzgar, pues yo no sabia bajo que circunstancias lo habia hecho...Y así fue como se rompió el silencio.
-Y tú ¿hace cuanto tiempo que llevas en esto?-pregunté lo mas indiferente posible.
-Pues ya hace unos años, comencé pues mi padre es Él, asi que quiso que empezara desde jóven-
-¿Él?-pregunté extrañada.
-Si, ¿que no se supone todos los grandes asesinos saben de el?-preguntó alzando la ceja
-Claro, solo que no pensé que tuviera hijos-
-Estacionate allí, hemos llegado, ya sabrás tu lo que debes hacer-
Bajamos del auto y pude ver como todo mi cuerpo temblaba ante la situación ante la que me encontraba, no podía matar a nadie, es decir ni siquiera mataba una mosca, pero no podia hecharme atrás no si queria detener todas estas muertes, irónico era que tendría que matar alguna personas para esto. Nícholas caminaba detrás de mi sin hacer sonido alguno, nos adentramos al jardín de la Señora Jenovive, y la encontramos tomando té, se sobresaltó al vernos aparecer de la nada.
A medida que nos acercabamos a ella, ella tenía una expresión de curiosidad tal vez, aunque de tranquilidad a su vez, cuando estabamos a menos de medio metro de ella, Nícholas me puso una daga en mi mano, indicandome que ya era el momento de atacar.
Me acerque tranquilamente, la abrace y fue en ese momento cuando levanté la daga, y sin titubear la pase por el cuello de la anciana, dejandola así sin vida, y su jardín cubierto por un enorme charco colo escarlata.....Mire a Nícholas quien sonreia, y me sorprendí a mi misma haciendo lo mismo, lo había disfrutado y bastante....
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

