La mañana siguiente que desperté, el doctor estaba examinando a mi abuela, no queria distraerlo asi que seguí fingiendo estar dormida, mi abuela no paraba de agradecerle todo lo que estaban haciendo por ella, pues ella queria seguir viva para vernos crecer, me dio mucha nostalgia escucharla y mas en su estado, pero el doctor solo se limitaba a asentir, y a continuar haciendo lo que hacia en un principio.
Cuando se retiro, el doctor, le ayude a desayunar a mi abuela, pues repentinamente ya no podia mover su cuerpo, que raro anoche si podia, pero bueno igual y era el medicamento que le estaba haciendo efecto. Déspues del desayuno me quede un rato platicando con mi abuela, y se la paso contandome historias de cuando mi madre era pequeña; le dije que la amaba mucho y que volveria en un rato a verla, pues tenia que ir por un cambio de ropa para pasar la noche otra vez con ella, y de paso hablar con Ana para ver quien habia sido el sujeto de ayer.
Cuando llegue a casa de Ana, e intente preguntarle por el sujeto se soltó llorando incontrolablemente pues decia que él habia sido un amigo de su madre muy querido al parecer, pero nome quiso dar su nombre, pues no lo sabia, lo cual era extraño, se supone que si era muy amigo de su madre por lo menos Ana debía saber el nombre. Despúes de dos horas le dije que me tenia que ir a ver a mi abuela, me dejo que ir con la condición de que mañana volveria.
No tuve tiempo de llegar a mi casa así que le mande un mensaje a John para que él me las llevara. Cuando llegue al hospital me pareció desierto, todo lo contrario a cuando salí por la mañana de allí, era un caos. En mí creció un enorme presentimiento de que algo iba mal, y acelere el paso hasta el punto de correr para llegar al cuarto de mi abuela, y al llegar una multitud de enfermeras y doctores se habia conglomerado.
-¿Qué esta pasando?-dije muy seria y casi sin aliento.
-Señorita Miller, lamento decirle que su abuela acaba de fallecer hace unos momentos-dijo una de las enfermeras.
Era imposible, no podía ser, no me sentía asi desde la muerte de mi padre, ¿que pasaria con mi madre?, no soportaria tres muertes seguidas, y menos de persona tan allegadas a ella, ¿y John?, ¿podria con esto?, no lo creia, traté de no llorar pues tenia que ser fuerte, me acerque a mi abuela que yacia en la cama, sus labios no formaban una sonrisa, sino una mueca como de dolor, le di un beso en la frente, y me aferré a ella unos momentos, y al apartarme estaba esa maldita marca de cuerno en el óbulo de su oreja derecha.....esta vez tenia que saldar cuentas con asesino, pues debia aprender a no meterse con mi familia.

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