Nícholas me acompañó hasta mi carro, e hizo ademán de subirse en el asiento del copiloto.
-Disculpa, pero creo que soy lo suficientemente capaz de hacerlo por mi misma, ¿acaso no conoces mi reputación?-le pregunte con una voz molesta, para que se fuera.
-Si se acerca de tu reputación, pero eso no impide que puedas ser una espía de otro bando
o nos vayas a traicionar, asi que ire contigo.-acto seguido, cerró su puerta.
No dijimos palabra alguna al principio del camino, lo cual me permitío pensar un poco. Nicholas era un asesino, y no sabia cuanta gente habia muerto por su causa, pero no lo podia juzgar, pues yo no sabia bajo que circunstancias lo habia hecho...Y así fue como se rompió el silencio.
-Y tú ¿hace cuanto tiempo que llevas en esto?-pregunté lo mas indiferente posible.
-Pues ya hace unos años, comencé pues mi padre es Él, asi que quiso que empezara desde jóven-
-¿Él?-pregunté extrañada.
-Si, ¿que no se supone todos los grandes asesinos saben de el?-preguntó alzando la ceja
-Claro, solo que no pensé que tuviera hijos-
-Estacionate allí, hemos llegado, ya sabrás tu lo que debes hacer-
Bajamos del auto y pude ver como todo mi cuerpo temblaba ante la situación ante la que me encontraba, no podía matar a nadie, es decir ni siquiera mataba una mosca, pero no podia hecharme atrás no si queria detener todas estas muertes, irónico era que tendría que matar alguna personas para esto. Nícholas caminaba detrás de mi sin hacer sonido alguno, nos adentramos al jardín de la Señora Jenovive, y la encontramos tomando té, se sobresaltó al vernos aparecer de la nada.
A medida que nos acercabamos a ella, ella tenía una expresión de curiosidad tal vez, aunque de tranquilidad a su vez, cuando estabamos a menos de medio metro de ella, Nícholas me puso una daga en mi mano, indicandome que ya era el momento de atacar.
Me acerque tranquilamente, la abrace y fue en ese momento cuando levanté la daga, y sin titubear la pase por el cuello de la anciana, dejandola así sin vida, y su jardín cubierto por un enorme charco colo escarlata.....Mire a Nícholas quien sonreia, y me sorprendí a mi misma haciendo lo mismo, lo había disfrutado y bastante....

No hay comentarios:
Publicar un comentario